Seguimos con las series de los 80’s
The greatest american hero o El gran héroe americano, como prefieran.
Si pudieras ver adentro de mí…
Seguimos con las series de los 80’s
The greatest american hero o El gran héroe americano, como prefieran.
Decidí cambiar un par de cosas porque estamos en una época de cambios drásticos. Además ya estaba cansado del fondito azul…
Pero, para que no digan que este post es sin sentido y solamente para rellenar espacio, les dejo algo que vale la pena ser leído. Por supuesto que yo no puedo escribir cosas como estas. Lo escribió el Nene. Espero que les guste y espero que el no se enoje por mi atrevimiento:
Lo que no fue
Lo que me asusta es recordar esos lugares
por los cuales nunca dimos un paseo
bajo un sol que no era cierto
sin sentir tus manos en las mías,
sin poder seguir tus pasos que
(no sé si lo soñé o me lo contaron)
sonaban como si siempre estuvieras llegando
aunque siempre te estuvieses yendo.
Me asusta recordar esos sonidos
de calles cuyos nombres nunca existieron,
las que nunca recorrimos para escondernos de todo
y para planificar en qué lugar
nunca iríamos a vernos.
No sé si fuiste vos, o si fui yo,
el caso es que hubo demoras
y que la burocracia se transformó en un juego
y que por eso, cuando alcanzaste a decir “te quiero”
por primera vez…ya te estabas despidiendo.
Entonces ya sabés dónde encontrarme,
qué número marcar, cómo comunicarte;
y si querés pasar por casa ya sabés
que el gatito que nunca me regalaste sigue ahí,
que le puse “Nadie” como nombre
y se caga de frío cuando logra recordarte.
Quisiera que me llames, pero es tan improbable
que mejor me duermo y sueño un sueño
de hadas.
Y luego el silencio
Y así fue que se me apareció. Me estaba tomando un helado cuando lo ví al tipo ahí, todo rojo y cornudo.
“Soy El Diablo” me dijo; “Mucho Gusto” me dijo. Como si ver al diablo un martes a las 10 de la mañana fuera lo más normal del mundo.
“V-V-V-V-Vennnniss a llevarme?” Fue lo único que atiné a decir.
“Nah, para nada” dijo. “Si sos buen tipo. Pasa que estaba medio aburrido y salí a preguntarle a la gente que piensa de mí”
“… y, que sos un terrible hijo de puta piensan… eso es lo que piensan” le dije.
“Bueno… un poquito mas de respeto che. Después de todo soy EL DIABLO; te pensás que te voy a aguantar que me insultes? Además, eso de que soy un hijo de puta es mala publicidad que me hizo Dios al principio. Pero querés que te cuente un secreto? Dios no existe, man”
“Ah, vos decís así como un hincha de Boca dice que River no existe… no?” pregunté casi con la certeza de que no me iban a dar la respuesta que estaba esperando.
“No man… NO EXISTE. Se murió!”
Tragué un poco de saliva… y con todo el cagazo del mundo le pregunté: “CUANDO?!?!?!?!?!”
“Hace… a ver… Y, harán unos 8 o 9 años”
“COMO?!?!?!?! QUE LE PASÓ?!?!?!?!?”
“Ni idea… que te pensás: que me invitaron al funeral?”
“Y quien nos cuida de vos ahora?”
“Pero pibe!!! No hace falta que nadie los cuide de mí. Ya te dije… Mala publicidad. Si Él es el único que tiene (o tenía) guita para pagar la campaña que se mandó en contra mío!!!”
Nunca fui demasiado practicante de mi religión, pero me puse a llorar… Se murió Dios!!! El todopoderoso!!! El eterno y omnipresente!!! El principio y el Fin!!!
En ese momento se abrió el cielo y en medio de un estruendo se escuchó: “Cómo te gusta romperle las bolas a la gente con eso de que me morí, no?”
“Y bueno… estaba aburrido, je” dijo el diablo, y se fue a la mierda.
“Pibe, no le des bola al pelotudo este” Dijo Dios.“Mirálo, te hizo tirar todo el helado del susto. Justo me había ido a ver otra cosa y este es como lo chicos, viste? Le sacás el ojo de encima un ratito y se manda una cagada. Tomá, acá tenés otro helado” Me dijo. Y después se fue.
De frutilla con dulce de leche era el helado que me regaló Dios.
Un buen helado.
Nadie los había visto. De repente, ante el temor de que los descubran, dejaron lo que estaban haciendo, se incorporaron y corrieron.
Entraron en un bar mugriento. Sobre la barra pringosa les sirvieron una cerveza caliente y sin gas. Susurraron algunas palabras, tomaron un sorbo de la cerveza y se fueron.
Todavía estaban agitados y sudando después de lo que habían hecho en el callejón. Había sido su primera vez. La adrenalina del momento no los dejaba recordar bien nada de lo que había pasado. Estaban entre asustados y excitados después de semejante experiencia.
Volvieron al callejón, miraron al lugar donde habían estado y se fueron.
Al final del callejón, yacía mi cuerpo, muerto a golpes.
Alguien habló de AUTOMAN?
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