Pase, vea, escriba, lea
Esta idea está totalmente robada de la revista Peinate y dudo que tenga el éxito que alcanzó por esos lados, pero si tuviste un mal día y querés putear, si estás enamorado y querés escribirle un poema a tu novia/o, o simplemente tenés ganas de hacer catársis, acá está éste espacio para que escribas algo, cualquier cosa. Espero que lo usen bien.



Y voy a hacer la punta con una “cosa” que escribí un día que llegué a casa bastante pasado de copas…
Nostalgia…
Tierra.
Bendita tierra,
de sol,
de arena,
de amigos sin fronteras.
Tierra,
rojiza,
de buenos amigos,
consuelo de penas,
vino,
coca,
cerros que la rodean.
Tierra,
mía,
tuya,
un abrazo,
un beso,
un corazón que coplea.
Jujuy…
madre,
padre,
hermanos,
sol y luna,
ebrios de pena.
Tierra,
mía como ninguna.
nostalgia,
llanto,
otra vuelta,
luna nueva.
Llanto,
amor,
nuevos abrazos,
cicatrices,
vivencias
alegrías y tristezas.
Como te extraño Jujuy…
La que sigue,
la que viene,
va por mi cuenta.
(10 de Septiembre, 2006 – 7:57 am)
Ayer mi sicóloga me dijo que soy un pelotudo. Bueno, no me lo dijo literalmente, así de una, pero me lo dio a entender muy claramente. No había lugar a segundas interpretaciones en sus palabras.
Hoy me duele la cabeza, parece que si, que soy un pelotudo nomás.
Es una real cagada cuando crees en algo, estas convencido de ello, tomas tus decisiones y encaminas tu vida basado en eso y de pronto ¡BANG! te das cuenta de que sos un pelotudo. Que eso de lo que estabas convencido era: NADA. Que measte afuera del tarro quinientasmil veces.
Es como ser cura y darte cuenta de que Dios no existe cuando hace treinta años que das misa. ¿Qué hacer entonces? ¿Te haces el pelotudo y seguís dando misa como si no pasara nada? ¿Le vendes el alma al Diablo por un faso y una birra? ¿Te tiras del octavo piso rogando no salvarte y quedar cuadrapléjico?
Sentado bajo el árbol número dos
(Jack Kerouac)
Sin embargo, los expresables,
la sencilla arpa musical
verde azulado del arcoiris
trémula luz de una telaraña—
las hebras flotando
al viento, azul &
plata a intervalos
que aparecen & desaparecen—
7 canciones a lo largo del límite
probando su firmeza
como aves arremolinándose sobre
aquellos árboles macizo castillo
poblado de canciones
—rotes imaginarios en mi
ojo moviéndose por la
página con el concreto arcoiris
aceitoso en agujeros del agua &
límites de oro batido,
con sapos de plata
vieja.
Dorada hormiga veloz vuelve
al heno ahora extendiendo
sus antenas a través del
matorral del tiempo luego
vibrando por el barro en busca
de más árboles—
Una hormiguita me muerde el culo
& yo dije ¡Ay! Con
mi carga de goma —
Pica & el dolor termina
En odio del tiempo &
Tedio ¡Sálvame!
¡Mátame!